Archivo del mes de marzo

Lunes, 29 de marzo de 2010

Alix en la Tullerias, París.

Alix: The Cherry Blossom

Lunes, 29 de marzo de 2010

En el Palais de Chaillot, París… (Marzo)

Domingo, 28 de marzo de 2010

En el Retiro, Madrid… Primavera

Sábado, 27 de marzo de 2010

En las Tullerías (Lagerfeld Show) …París

Jueves, 25 de marzo de 2010

Después del Desfile… (Place Vendôme, Paris)

Miércoles, 24 de marzo de 2010

…América (Tullerias, Paris)

Una chica estado unidense, llegada a París para la semana de la moda...

Martes, 23 de marzo de 2010

Lydia Delgado & Miranda Makaroff (Madrid)

Dinastias de estilo (en Cibeles): LYDIA DELGADO (Diseñadora, bailarina, & etc-etc-etc) y si hija MIRANDA MAKAROFF, actriz, blogger... agitadora. Respeto

Miranda lleva blusa de su madre: Colección Lydia Delgado

Lunes, 22 de marzo de 2010

En Madrid, en el Backstage de Ifema…

Lunes, 22 de marzo de 2010

Yolanda Sacristán en Viktor & Rolf (París)

Directora de VOGUE España

Domingo, 21 de marzo de 2010

Sagan vs. Saint Laurent: La petite Robe Noire

Tesoros del último viaje a Paris... En el viaje a Paris para la Semana de la Moda, en la libreria Galignani, encontré este librito: Françoise Sagan: La petite Robe Noire. Françoise Sagan, conocida sobre todo en España por "Buenos días tristeza" , sigue siendo un icono de anticonformismo exquisitamente escandaloso y de un modo de vida intenso. Ha encarnado los sueños de varias generaciones desde la postguerra europea. El libro reune los ártículos de Françoise Sagan sobre moda y estilo. Sagan escribía para Elle y Femme, porque la moda le divertía. Fue la redactora invitada del número de Vogue Paris de la Navidad de 1969.

Incluye una breve introducción destinada a las las lectoras de Vogue, donde prodiga sus  consejos de mujer informada y escritora de mirada aguda: No nos vestimos para deslumbrar a las otras mujeres o para molestarlas. Nos vestimos para desnudarnos. Un vestido sólo tiene sentido si un hombre tiene ganas de quitaroslo.

Sigue un r etrato de su amiga Bettina, de su compañera, la creadora Peggy Roche, de Zelda Fitzgerald......y un precioso encuentro con Yves Saint Laurent. El tiene entonces 44 años, y ella 45.  Se reconocen el uno en el otro. Él le confia sus angustias, sus ganas de escapar, su reacción frente los fracasos de dos de sus colecciones. Y tambien qué es lo que le  inspira. En sus fuentes de inspiración es en lo que se parece tanto a la escritora: Todos mis vestidos viene de un gesto. Un vestido que no refleja o no hace pensar en un gesto, no es bueno. Un extracto de su conversación con Yves... condensa, creo las sensaciones de la creación y la moda de una manera extraordinariamente sensible y precisa: "Ça a été affreux, comme d´habitude, pendant les premiers mois. Rien ne venait, rien ne ressemblait à rien. Je pouvais draper mes tissus n´importe comment, et ces filles superbes n´avaint l´air de rien, de rien d´intéressant en tout cas. Je devenais fou... Je faisais du Saint Laurent tiède, sans charme. J´avais un mois et demi, comme d´habitude pour tout faire, et au bout d´un mois: rien. Et puis un jour, par hasard, en me reculant, j´ai vu que ça y était: la robe voulait dire quelque chose, elle ressemblait à quelque chose, et notamment à la femme que la portait. Je l´ai senti tout de suite, et le mannequin aussi. On n´imagine pas les rapports personnels et tacites qui se passent entre un couturier et un mannequein. Elles sentent quand l´imagination travaille, elles éprouvent de l´orgueil à ce que leur corps, leurs gestes, leurs apparences provoquent chez moi cette intuition créatrice. Elles en sont fières et ravies; plus qu´avec personne d´autre, quand je travaille, j´ai des rapports directs avec des femmes, souvent épuisées, mais qui dans ces maments-là feraient n´importe quoi pour m´aider." "Fue horrible como siempre durante los primeros meses. Nada llegaba, nada tenía aspecto de nada. Podía plegar mis telas de todas las maneras posibles y esas chicas maravillosas no parecian nada interesante nunca. Me estaba volviendo loco... Hacía un "Saint Laurent" tibio, sin encanto. Como siempre, tenía mes y medio para hacerlo todo, y ya había pasado un mes y nada. Y de pronto, un día, por casualidad, retrocediendo, vi que ahí estaba: El vestido quería decir algo, parecía algo, y sobre todo se parecía a la mujer que lo vestía. Lo sentí inmediatamente, y la modelo tambien. No se imaginan las relaciones personales y tácitas que se establecen entre un diseñador y una modelo. Ellas perciben cuando está trabajando la imaginación, sienten orgullo por que su cuerpo, sus gestos, su aspecto provoque en mi esa intuición creativa. Se sienten orgullosas y encantadas, más que con nadie. Cuando trabajo, tengo relación directa con mujeres, en muchas ocasiones agotadas, pero que en esos momentos harían cualquier cosa por ayudarme." Y sigue....

La petite Robe Noire

Françoise Sagan

Éditions de L´Herme, 2008

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